
04-12-2018
El gong de la felicidad
El hacer sonar la campana, leer el sutra y pedir buenos deseos es toda una solemnidad en el día del Año Nuevo Chino, fecha en que el Templo Yuan Heng es abierto al público, para efectuar este ritual.
Seguidores de la enseñanza budista y personas externas visitan el templo para tocar la campana, orar por la felicidad, paz y salud para sí mismo y para sus seres queridos. Los fieles deben sacarse los zapatos en señal de respeto y silencio.
La campana que constituye un tesoro artístico del budismo, contiene el Sutra del loto en caracteres chinos. En el Tempo solo se la toca en Año Nuevo. Los fieles se acercan, leen un Sutra que está escrito en la pared y luego tocan el gong. Esto se repite 3 veces.
“Oir el sonido de la campana del loto equivale a escuchar el Sutra del loto y el mantra de la gran compasión, las personas reciben alegría en su corazón y un buen año lleno de armonía, progreso, buena suerte y muchos otros dones a lo largo del año”, manifiesta Haihueri Rangdol Tenzin, director de esta misión y templo budista, ubicado en la ciudadela La Garzota en Guayaquil.
Rangdol Tenzin, que cumplió dos años sirviendo a la comunidad, nos comenta que pronto será traslado a otro lugar. Preguntamos ¿por qué? “No estamos por mucho tiempo. En cierta manera esto forma parte de la práctica del no apego. El Buda enseñó que una manera de no dejarse abatir por el sufrimiento era erradicar los apegos, para vivir una vida liberada y alcanzar la iluminación”
Explica: “el apego es una perturbación mental que debe ser evitada y finalmente eliminada. Nos aferramos a la comodidad, al afecto por otros, a la comunidad, a las cosas, hasta hacernos dependiente; éstas son inclinaciones que se convierten en causa de sufrimiento cuando ya no las disfrutamos
Practicar el silencio
Vistiendo una sencilla túnica color azafrán, el monje budista, abogado y oriundo de la India, nos habla sobre la meditación y el silencio cultivado cuidadosamente, que tiene incluso un valor terapéutico enorme. “Necesario para el alivio de los dolores de cabeza” por ejemplo. Indica: “cualquiera que esté enfermo requiere del silencio, su recuperación, será más rápido. Cuando se está preocupado o ansioso, necesita silencio porque el parloteo, el ruido, agita y perturba las mentes angustiadas. El silencio es primordial cuando nos ahorra la energía que constantemente desperdiciamos, es lo mejor si está marcado por la paz. No podemos estar activos todo el tiempo sin pagar un precio. Debemos equilibrar nuestra atareada vida con el silencio.
Haihueri Rangdol, manifiesta que la Misión Budista no solamente enseña los preceptos del budismo, sino también el idioma Mandarín, la meditación y servicio a la comunidad. Patrocina cada domingo la práctica de Tai Chi. Actualmente
Fotos Santi Arcos
